jueves, 23 de febrero de 2017

Crónicas clandestinas 1

Llegar a Cadi es llegar a donde sea y encontrar el camino a José del Toro, en busca de Javi (Usted está quí), desayunar en La clandestina, decir hola a Iván, a Enrique, y tener el gran placer de abrazar a Miguel Ángel García Argüez. Así es en Cadi, así empieza Cadi.

Se barrunta la tensión, huele a Carnaval: más que oler apesta ya... Y esta noche iremos a buscar la bendición Urbi et Orbe al Café de La Habana. ¿Habrá en La Habana un Café Cádiz?

©Pablo Martínez-Calleja, 2017

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